La “Escuela Vicenciana en Pastoral”, como conjunto de personas y como estructura educativa, aspira a ser:

         Una Escuela, auténtica Comunidad Educativa, cuya identidad cristiana se proyecta en las personas y en las estructuras de su entorno.

         Para conseguirlo, la Escuela atiende a una serie de aspectos o dimensiones que irán configurando, poco a poco, el proceso de crecimiento en su identidad cristiana y vicenciana:

 

 

–       Escuela que opta por una atención preferencial a los más pobres.

–          Escuela que tiene como “centro de atención” a cada persona.

–          Escuela que entiende la persona como protagonista de su propia formación.

–          Escuela que da respuestas a la diversidad de sus destinatarios.

–          Escuela que, desde su referencia cristiana y vicenciana, ofrece una educación sistemática en valores humanos.

–          Escuela abierta a los desafíos de la interculturalidad y de otros aspectos que caracterizan a la sociedad actual.

–          Escuela que opta por una sociedad que acoge a todos.

–          Escuela que educa con una metodología activa, constructivista y socializadora.

–          Escuela que cuida la educación de la fe desde la oferta explícita y desde la transversalidad curricular.

–          Escuela que se convierte en instancia crítica desde la alternativa del Evangelio.

–          Escuela que promueve el compromiso activo por la justicia y el servicio a los más pobres.

–          Escuela que fomenta el respeto a la vida y a la naturaleza y que aviva la responsabilidad ante el progreso de la ciencia y la  tecnología.